FUMAR MATA Y NUESTRO CEREBRO NOS ENGAÑA.

Ayer llego a mi despacho por primera vez Antonio, quiere dejar de fumar. Esto último es un objetivo que muchos españoles se proponen cada día, pero que en su mayoría fracasan precisamente porque no es un objetivo real. El cerebro nos engaña a la hora de poner en marcha de forma real este objetivo complicado, muy complicado.

                                                                                                                                                                                     fumar mata Como saben los seguidores habituales de este blog me gusta mucho retar a mis “paisanines” (termino leones cariñoso en referencia a clientes).  Lo primero que hace es ponerme una condición… “si las sesiones superan los 45 minutos me tienes que dejar fumar o en su caso,  dejarme salir a fumar”. Acepto las condiciones.

                En la primera sesión le digo que necesito hacer un test, le pongo un anillo en su dedo conectado a mi ordenador, automáticamente su ritmo cardiaco se proyecto en el monitor. Inmediatamente su corazón se puso a palpitar a toda velocidad, como si estuviera expuesto a un peligro inminente. Hablamos de varios temas y “llegaron los 45 minutos para fumar el cigarrito”.

                Durante la pausa observe a Antonio mientras encendía  un cigarrillo. El paquete lleva la inscripción “fumar mata”. Conoce los peligros, pero no tuvo miedo ni por un segundo. ¿Qué ocurre para que su cerebro le engañe hasta ese punto sobre los verdaderos riesgos a los que está expuesto?

                Nuestros reflejos de miedo han sido programados a base de millones de años de evolución de nuestro cerebro límbico, que ha aprendido a responder a determinados peligros muy concretos y, en cambio, a otros no.

                Es normal que a Antonio se le enciendan todas las señales de alarma cuando ve el ritmo de su corazón en el monitor de mi ordenador, el  no sabe que es lo que está sucediendo o que es lo que yo estoy haciendo.  Pero, los peligros más teóricos como el del cigarrillo, cuyas consecuencias no  se manifestarán hasta dentro de unos años, no han podido imprimirse en el cerebro límbico de Antonio.

                Los psicólogos han catalogado las situaciones que nos hacen reaccionar en personales e intencionales. Siempre estamos a punto de ver una amenaza en el comportamiento de  un individuo- en este caso sobre mi-. Somos sensibles a  lo que viola nuestro sentido de la moral o nos hace sentir inseguros, lo cual hace que algunos reaccionen a veces de forma violenta frente a la orientación sexual de  otros individuos, pero permanezcan impasibles ante el cambio climático, que, a largo plazo, será mucho más dañino para su salud. Y, sobre todo, reaccionamos ante los peligros inminentes, más que ante los que están por llegar.

                Esto nos ha de servir para tener claro que nuestro cerebro funciona mediante hábitos programados no solo a nivel individual, también la memoria colectiva ha dejado una huella  que en la actualidad sigue marcando nuestro comportamiento.

                Antonio tiene miedo a un aparato que no sabe para que sirve, y no tiene miedo ante una cartel avisador de  que su hábito de fumar puede matar.

                La  terapia es muy sencilla, vamos a invertir el tiempo. Les tendré informados.

pensamiento positivo

Dijo Miguel de Cervantes “Cada cual fabrica su destino; no tiene aquí Fortuna alguna parte.”

serenidadA través de este articulo  no pretendo decirles como deben vivir su vida, eso solo  les concierne a ustedes, pero si se sienten confundidos, o deprimido si en algún momento se han preguntado ¿esto es la vida?  Entonces este blog  es para ustedes.

Toda la esencia del ser humano está en su mente, es sorprendente de nuevo nosotros los que nos definimos a nosotros mismos como LOS UNICOS SERES INTELIGENTES DE LA NATURALEZA, LOS MISMOS QUE ESTAN DESTRUYENDO SU HABITAT, NOSOTROS LOS QUE PARECE SER QUE LO TENEMOS TODO TAN CLARO, NOSOTROS LOS QUE ESTAMOS POR ENCIMA DEL BIEN Y DEL MAL. ESOS MISMOS, NOSOTROS NUNCA HEMOS SIDO HAN INFELICES Y HEMOS TENIDO NUESTROS CORAZONES TAN VACIOS.

NOSOTROS CONOCEMOS HASTA EL ULTIMO RINCON DE NUESTRO CUERPO HUMANO PERO…. ¿ Y NUESTRA MENTE’?¿ QUE SABEMOS DE NUESTRA MENTE? PUES EL FUTURO DEL MUNDO, NUESTRO FUTURO DEPENDE DEL USO DE QUE AHORA EN ADELANTE HAGAMOS DE NUESTRA MENTE.

Hay personas que llegan a mis cursos o a mis talleres sobre motivación con una actitud de “ A VER, DIVIERTEME”, “ A VER A MI CONVENCEME”

Mi respuesta siempre es la misma,  tú eliges… “SUFRIR O DISFRUTAR EL TIEMPO QUE VAS A ESTAR CONMIGO”

Queridos amigos, vosotros podéis elegir ser optimista o pesimista, una persona bien humorada o cabreada, sensible o insensible, espiritual o materialista, feliz o desgraciada.

No siempre podremos cambiar los acontecimientos y las circunstancias, pero sí está en nuestras manos la ACTITUD que tomemos ante ellos.

Hasta mañana amigos

EL CAMINO DE LOS SENTIDOS

A las personas  “normales” se nos llena la boca de  palabras tan importantes como: lucha interior, cambio, pensamiento positivo…

Una vez mas alguien muchos mas maduro mentalmente que nosotros nos da una lección. No quiero seguir escribiendo, os dejo que conozcáis de cerca la historia de Gerardo. Se que es un poco largo, pero os animo a leerlo hasta el final.

http://www.youtube.com/watch?v=n6gNz2-1lqY&feature=player_embedded

Con permiso de Víctor voy a utilizar algunas de las frases que salen en la presentación de su documental, EL CAMINO DE LOS SENTIDOS. “Piensa en los sonidos del campo: el canto de los pájaros, el rumor de los riachuelos, las voces de los animales y las de los árboles al ser mecidos por el viento,… y piensa en los sonidos de los caminantes: sus conversaciones, sus risas y sus canciones, el crujido de las piedras, la tierra y las hojas al ser pisadas, el golpeteo de los bastones contra el suelo,… AHORA, IMAGINA QUE NO PUEDES OÍRLO.

            Piensa también en todas las imágenes que tiene el Camino: el arco iris de colores de las flores, los verdes de la hierba y los campos, los marrones de los árboles y la tierra, los azules del agua y el cielo, los cambios de luces del amanecer y el crepúsculo,… AHORA, IMAGINA QUE NO PUEDES VERLO. ¿QUÉ TE QUEDA?”

            A pesar de llevar más de trece años con Gerardo no pude evitar emocionarme cuando vi por primera vez la presentación porque, es cierto, si no puedes ver ni oír, ¿qué es lo que te queda?

            Pero… ¿de qué estamos hablando? Creo que será mejor que nos presentemos. Mi nombre es Javier y Gerardo… ¿Quién es Gerardo? ¿Cómo hago para explicárselo a ustedes? Vayamos por partes: Gerardo FERNÁNDEZ COSTA, varón de 31 años, nacido en Vigo el día 11 de Abril de 1978. Hijo de Ángeles y Gerardo. Segundo de cinco hermanos, tres mujeres y dos hombres. Sordo y ciego desde su nacimiento aunque con un resto de audición en su primera infancia que le permitió oír lo suficiente para aprender a hablar de forma bastante inteligible. Alumno del Colegio de la ONCE Santiago Apóstol de Pontevedra del que salió al cumplir 18 años. En la actualidad se encuentra en el centro ASPAVI, un Centro de Día donde recibe una atención integral diurna como persona adulta con dependencia física compartiendo horas de formación académica con actividades de ocio y ocupacionales.

            A alguien podría bastarle esa retahíla de datos pero yo, sinceramente, creo que seguimos sin saber realmente quien es Gerardo. Para ello necesitamos algo más. Como he dicho, hace más de trece años que entré en contacto con la ONCE como entrenador de atletismo. A lo largo de todo este tiempo han sido varios los atletas invidentes con los que he tenido el privilegio de poder trabajar. Los he tenido de todos los niveles: desde el exclusivamente aficionado que simplemente se acercaba a la pista de entrenamiento con el objetivo de mantener su salud y aspecto físico dentro de lo razonable, hasta el completamente profesional que vivía casi exclusivamente por y para el atletismo. Pero… por mejores que hayan sido los resultados alcanzados por algunos de ellos, y puedo asegurar que los ha habido de primer nivel, y no precisamente por mis méritos como entrenador sino por su entrega y calidad deportiva (varios títulos y sub-campeonatos nacionales y dos títulos mundiales de categorías menores), como decía, por mejores que hayan sido esos resultados y por más dedicación y entusiasmo que todos ellos hayan derrochado a mi lado, no ha habido otro como el primero. Mi primer vínculo con el mundo de los deportistas invidentes fue Rosa, una profesora de Educación Física del Colegio Santiago Apóstol de Pontevedra. Ella fue la que puso en mis manos a ese que he dado en llamar “mi primer alumno”. Se trataba de Gerardo, un muchacho sordo-ciego de 18 años cuya gran pasión era el deporte. Gerardo era un verdadero torbellino de palabras y de deseo de acción. Todo lo que hacíamos era siempre poco para él; nunca parecía estar lo suficientemente cansado. Sus dos principales aficiones eran la carrera a pie y la bicicleta. En aquella época todavía tenía un resto de visión lo bastante aceptable como para que pudiéramos acercarnos a un campo de fútbol y dejarle montar su bici. Con ella trazaba grandes círculos que nos ponían el corazón en un puño cada vez que se acercaba demasiado a una de las porterías sin que hubiéramos podido hacerle frenar. Con el paso de los años su situación física fue empeorando. Perdió por completo la audición y, casi al mismo ritmo, lo poco que le quedaba de vista. Hace ya unos años que su padre le tiró la bicicleta a la basura después de que se fuera de frente contra una pared. Aquel fue su último paseo sobre dos ruedas y el primer día del rezo de su letanía de ruegos y ensoñaciones: “Javier, ¿me acompañas al Alcampo a ver bicicletas? ¿Crees que podré volver a montar en bicicleta algún día cuando se me curen los ojos? La bicicleta que me voy a comprar cuando tenga los ojos bien tendrá ruedas de montaña, ¿sabes?….” En el momento actual no oye absolutamente nada y lo poco que ve no le sirve prácticamente más que para leer letras gigantes en su tele-lupa y evitar tragarse una pared si en alguna ocasión su acompañante se despista y le deja caminar demasiado cerca de ella. En esas condiciones es impensable dejarle usar una bicicleta. Seguro que se están preguntando por qué no salimos a pedalear en un tándem. Les aseguro que lo intentamos un montón de veces pero resulta que a su sordo-ceguera se añade un problema de falta de equilibrio tan grave que no hay forma de subirnos al tándem y no acabar por el suelo. Han pasado trece años desde aquel primer día y desde entonces se nos han ido reduciendo paulatinamente las posibilidades. Ahora tampoco podemos correr debido precisamente a ese problema de equilibrio. Pero no crean ustedes que eso ha podido con el ánimo de Gerardo. No, ni mucho menos. Desde hace 3 años hemos dado un giro y ahora nos dedicamos al trabajo de gimnasio y al lanzamiento de peso. Es feliz cada vez que coge una barra de pesas o un balón medicinal, pero…. le sigue faltando su amiga la bicicleta.

            Ahora sí se puede decir que conocen ustedes a Gerardo. No sé muy bien en que momento dejó de ser mi alumno y pasó a ser mi amigo. A lo largo de estos años hemos hecho bastantes cosas juntos, desde asistir a clase de lenguaje de signos a pasar algunos fines de semana de convivencia con el resto de personas sordo-ciegas de Galicia. Pero lo que de verdad nos une es el deporte. Los dos disfrutamos haciendo ejercicio y a los dos nos vuelve locos la bicicleta. Hace dos años vi un cuadriciclo en un desfile de carnaval. Le pregunté a las personas que lo montaban acerca de su procedencia y me puse en contacto con sus propietarios que no eran otros que la empresa de Coca-Cola de la ciudad. Fui a hablar con ellos, les expuse la situación y pusieron el aparato incondicionalmente a nuestra disposición. Fui un par de veces con Gerardo a dar un paseo con él pero era un suplicio. Enormemente pesado y apto solamente para lentos paseos o desfiles. Nosotros necesitábamos algo mucho más ágil y deportivo. Me puse a buscar en la red y conseguí localizar lo que buscábamos. Eran realmente un sueño: tres ruedas para obviar la cuestión del equilibrio y conducción desde el asiento trasero para poder comunicarnos durante la marcha. En cuanto los vi pensé hasta donde podríamos llegar con algo así. Con cualquiera de ellos Gerardo podría sentarse y pedalear por donde quisiera. No tuve que esforzarme mucho para imaginarlo pedaleando por el parque, la carretera o cualquier camino. Me faltó tiempo para ir a verle y plantearle un reto: “¿serías capaz de pedalear desde Francia hasta Santiago si consigo una bicicleta de tres ruedas para los dos?” ¿Adivinan cual fue la respuesta? Un SÍ tremendo y es por eso que lo pongo en mayúsculas y lo resalto en “negrita”.

            El camino para conseguir el triciclo también fue arduo aunque, si me paro a mirarlo en tranquila retrospectiva, debo reconocer que no fue tanto como en principio esperaba. Hay que recordar que estamos hablando de un desembolso cercano a los 5.000 € ya que se trata de un aparato que no se fabrica en España. Por tanto, hay que traerlo ex-profeso del extranjero y debido a la escasa demanda existente, los costes se disparan. Confeccioné un dossier explicando lo que necesitábamos, para quien lo necesitábamos y por qué lo necesitábamos y se lo presenté a la Federación de Asociaciones de Personas Sordas de Galicia (FAXPG) y a ASPAVI para que me dieran su opinión y me orientaran hacia dónde dirigir la solicitud ya que las dos son asociaciones bastante escasas en recursos y sobreviven de las subvenciones que reciben de organismos oficiales. Ambas estuvieron de acuerdo en que el primer lugar al que había que dirigirse era a la ONCE. Me presenté en la sede de la Organización Nacional de Ciegos de España y después de explicar lo que pretendía me acompañaron a un despacho. Como lo cortés no quita lo valiente, diré que me recibieron muy amablemente pero, cuando terminé de explicar la situación, me dijeron que, a pesar de que Gerardo es ciego y está afiliado a la ONCE desde su nacimiento, al tener una segunda discapacidad, sus necesidades no entran dentro del ámbito de la ORGANIZACIÓN. No obstante, me aseguraron que trasladarían nuestra solicitud a la Fundación ONCE, entidad a la que hay que dirigir las peticiones para personas con multi-discapacidades. Al poco tiempo nos respondieron que, lamentándolo mucho, no podían sub-subvencionar el triciclo porque eso supondría distraer una importante cantidad de fondos para una actividad puntual de una única persona. De nada sirvió decir que no era ese el objetivo al que iba a destinarse el triciclo ya que, una vez finalizado el Camino, continuaría siendo un elemento fundamental en la vida de Gerardo y en la del resto de personas con discapacidades similares a las que pudiera serles útil el vehículo.

            ¿De dónde íbamos a sacar el dinero? Empezamos a pensar en las diferentes entidades privadas susceptibles de hacer un desembolso semejante y elaboramos una lista de candidatos. En eso estábamos cuando mi hermana Montse, desplazada durante unos meses por cuestiones profesionales a Venezuela, me dijo que había comentado de pasada nuestro problema con un conocido suyo, un emigrante español de nombre Alejandro Gonzales, y que el hombre le había dicho que no nos preocupáramos, que él mismo se haría cargo de la compra del triciclo. Debo reconocer que al principio fui un poco escéptico al respecto pero a los pocos días habían ingresado en mi cuenta del banco la cantidad de 6.000 € para los gastos del tándem.

            Sólo faltaba traerlo de Holanda. Cogí el dossier y lo llevé a las principales tiendas de bicicletas de Vigo y se lo entregué pidiéndoles que colaboraran con nosotros de tres formas: importando el triciclo como distribuidores del mismo, que se comprometieran a hacernos el mantenimiento y las posibles reparaciones y nos sirvieran como lugar en el que hacer valer la garantía en caso de que hubiese algún problema. Unos nos dieron largas, otros muy buenas palabras pero nada tangible y, finalmente, ANCA, nos lo dio todo. Llegué a la tienda una mañana y pregunté por el propietario o por el encargado. Me preguntaron cual era el motivo de mi visita y se lo expliqué. Fueron a avisar al jefe y, después de escucharme, hizo llamar a uno de los empleados.

 

- Richi, encárgate tú de ver esto -le dijo al trabajador y luego, dirigiéndose a mi-. Explíquele todo con detalle para que luego él me lo traslade.

 

            No pudimos haber caído en mejores manos. Richi es de ese tipo de personas a las que no les importa utilizar su tiempo libre para hacer cosas por los demás. Según nos confesó tiempo después, se enamoró del proyecto en cuanto lo vio y cuando días más tarde conoció a Gerardo decidió apoyarnos hasta el final. ¡Y vaya si lo hizo! Se puso en contacto con la fábrica holandesa; le presentó a su jefe un estudio detallado de todo; llevó adelante la gestión de la compra y distribución del vehículo; organizó un ciclo-maratón benéfico para recaudar fondos; diseñó la ropa que llevaríamos durante la ruta;… De hecho, aún continúa apoyándonos. Además, estoy seguro que fue gracias a su interés y lo que abogó por nosotros por lo que al final ANCA nos vendió el triciclo a precio de costo, es decir, sin reservarse ni un sólo euro de ganancia.

            El Copilot, que así es como se llama el Triclo-tándem de Freewiel, llegó a Vigo a finales de Junio pero no lo tuvimos en nuestras manos hasta el 3 de Julio que fue el día en que se celebró el ciclo-maratón organizado por Richi con el permiso de Anca. Lo llamó Pedaleando por un sueño y la idea era colocar un par de bicicletas en sendos rodillos y tenerlas todo el día funcionando con personas que quisieran colaborar con el proyecto. Al lado de las bicis habría una hucha en la que se depositaría el donativo. La mañana no ofreció mucho movimiento, apenas dos chavalitos del club ciclista de Richi y un par de amigos, uno de Adolfo y otro mío, así que nos tocó a nosotros cubrir casi todos los relevos usando una sola bicicleta. La pausa del mediodía la ocupó en su totalidad Richi que renunció a su descanso y nos dio a nosotros la oportunidad de ir a casa a comer. Por la tarde hubo algo más de participación y a las 8, hora de cierre de la tienda, después de que Gerardo hiciera el último relevo, se llevó a cabo el acto de la entrega del triciclo.

            Se había pasado una nota a todos los medios de comunicación de la ciudad, tanto prensa escrita como televisión informándoles del acto e invitándoles a participar en él. De todos ellos, sólo uno respondió a la invitación diciendo que enviaría un reportero a las seis de la tarde. Los demás no dijeron nada pero, aún así, hasta el último moemtno mantuvimos la esperanza de que aparecieran. Nos equivocamos. No vino ninguno y cuando digo ninguno, no me refiero a ninguno más, sino que lo que quiero decir es que no vino absolutamente ninguno. Ni tan siquiera el que había confirmado su presencia y que nos tuvo en vilo toda la tarde, especialmente a Isabel, la directora de Aspavi, que vino adrede para la entrevista atendiendo a nuestro ruego de que fuera ella la que contestara a las hipotéticas preguntas.

            Si fue un chasco el hecho de que a ningún periodista le interesara lo que iba a suceder en Anca aquella tarde de verano, más disgusto nos llevamos con la reacción de Gerardo cuando tocó el triciclo.

 

- ¡¡Esto no me gusta!! ¡¡Bop!! Yo quiero un asiento estrecho y blanco como el de Adolfo. Este no me gusta. Y quiero ruedas grandes, de montaña. Esta bici no me gusta.

 

            Juro que lo hubiese estrangulado y no por mi, que como lo conozco de sobra, estaba seguro de que en cuanto se montara en él y comenzara a pedalear se le iban a ir todas las manías. Me dio una rabia tremenda por Richi y por la gente que estaba allí acompañándonos.

            Cuando ya lo hubo tocado por todas partes y se hizo una idea completa de como era aquello, los sacamos a los dos, triciclo y ciclista, a la calle ante la atenta mirada de su familia, miembros de la Comunidad sorda de Vigo y de Galicia en general (habían venido varias personas de Coruña, Geli, a la que luego conoceremos, entre ellas), personal de Anca con Richi como abanderado y varios amigos de todas las partes implicadas. Subimos al triciclo, él en el asiento de delante y yo en el de atrás y comenzamos a pedalear con suavidad. ¡¡Menudo susto!! El suelo en el patio de Anca es muy inclinado y, entre eso, el peso de Gerardo, lo que se movía al resbalarle los pies de los pedales y lo muy distinto de manejar con respecto a una bici tradicional, faltó bien poco para que nos fuéramos contra un bordillo. Después de dos intentos, le pedí a Richi que fuera él el que pedaleara y yo me encargué de equilibrar a Gerardo. Así sí que funcionó la cosa. Él seguía un poco empecinado en que no le gustaba el tipo de sillín y otro par de cosas por el estilo pero el caso es que la botadura del Copilot fue todo un éxito. Había que hacerle un par de modificaciones y dedicar tiempo a controlar su manejo pero lo fundamental era que ya lo teníamos en Vigo. Se quedó allí aquella noche porque no quería llevármelo sin cambiarle los pedales y otro par de cosillas.

            El día siguiente era sábado y yo no trabajaba así que me acerqué a Anca por la mañana para ponerlo a punto y recogerlo. Le pusimos pedales automáticos para que Gerardo pudiera llevar los pies sujetos y lograr de ese modo la estabilidad necesaria. También le cambiamos los sillines y las tijas que llevaba por unas más largas. ¡Ah!, y le colocamos porta-bidones. Iba ya a marcharme cuando llegó Montse, la esposa de Richi, y, entre bromas, logramos que se subiera delante y se dejara llevar por su marido. Visto desde fuera parecía muy fácil pero claro, no era lo mismo pedalear con Montse, ligera como una pluma y con control absoluto de su cuerpo, que llevar a mi futuro copiloto, con bastantes más kilos y muy inestable.

            Cuando salí del estacionamiento de Anca iba más tenso que el último estiramiento facial de Sara Montiel. Pedaleaba despacio, acostumbrándome a girar el manillar en vez de usar la cadera como hacía con mi bici de dos ruedas. Al salir de plaza de América ya me había hecho con el truco y comencé a soltarme un poco. La gente miraba el triciclo como si fuera una máquina del espacio. No sé que era lo que les extrañaba más, si la distribución de las ruedas o el hecho de que no fuera nadie en el asiento de delante. Fueron varios los que le echaron piropos al tándem y unos cuantos los que dijeron tonterías pero a quien le importaba. La realidad era que teníamos un mes y medio por delante para entrenar y que íbamos a empezar esa misma tarde.

            Quedé con Adolfo a las cuatro para salir con el triciclo. Como los dos usan el mismo número, le había pedido que se trajera el calzado automático para que Gerardo probara su funcionamiento. No habíamos podido comprar unos para él porque no quedaban en la tienda. Habría que esperar a que las repusieran.

            Acabo de darme cuenta de que llevo un buen rato hablando de Adolfo y aún no he dicho quien es. Adolfo es mi vecino y es sordo, pero un sordo muy especial. A pesar de ser sordo profundo puede hablar con una modulación casi perfecta y es capaz de llevar una conversación completamente normal sin que se le note su problema si tiene la posibilidad de ver los labios de su interlocutor. No controla el lenguaje de signos, porque nunca se integró en la comunidad sorda ya que, gracias al esfuerzo de su madre, y, por supuesto, al suyo propio, vivió siempre como si fuera oyente. A pesar de eso, ahora está empezando a estudiarlo y a relacionarse más con personas sordas, entre otros, Gerardo. Le conté lo de nuestra aventura y le pedí que fuera mi escudero, la persona que se encargara de llevar un carrito tipo trailer enganchado a su bici para transportar el equipaje de los dos ocupantes del tándem. Aceptó enseguida. Un muy buen chico este Adolfo.

Pero volvamos al lugar en el que estábamos. Hablábamos del primer entrenamiento. Pues bien, la prueba fue un éxito total. Estuvimos casi una hora practicando giros en ambos sentidos así como los frenos a contra-pedal, modalidad que nunca antes había utilizado y no hubo ningún problema. Al llevar los pies sujetos desaparecieron todas las complicaciones. Estábamos listos para salir a la carretera.

            Los siguientes 30 días los aprovechamos a fondo saliendo tantas veces como el trabajo me permitió. Las primeras veces rodamos sólo en llano por la carretera de Bayona pero poco a poco fuimos incorporando algunas cuestas. Todo iba de maravilla. Él estaba encantado. Disfrutaba de cada soplo de aire en la cara, de la sensación de velocidad y de la posibilidad de manejar esa sensación a su antojo simplemente con hacer un poco más de fuerza con las piernas. Reía como un niño en las bajadas y resoplaba como un búfalo en las subidas. Tenía la mala costumbre de dejar de pedalear cuando se cansaba y eso me mataba ya que me dejaba a mi todo el peso del triciclo. Otra manía contra la que tuvimos que luchar era la de soltarse de una mano y alargarla hacia atrás girándose para que le hablara sobre ella en cualquier momento. No había problema en el llano pero en las bajadas resultaba muy peligroso por el desequilibrio que suponía. Poco a poco fuimos aprendiendo a conjugar todos esos detalles y eso hizo que disfrutáramos cada día más de las salidas a entrenar. Estábamos deseando que llegara el día 18 de Agosto para subir en la furgoneta y marchar hacia Roncesvalles.

 

Seguiré contado la historia de este campeón de la vida.

 

 

 

 

 

 CAMINO DE LOS SENTIDOS

LA CRISIS DESDE OTRO PUNTO DE VISTA…

Pueblo humilde y gente con recursos

 

LA CRISIS DESDE OTRO PUNTO DE VISTA…

Imagínese usted  un pueblo muy pequeño donde hay una señora mayor que tiene dos hijos, uno de 19 y una hija de 14. Está sirviéndoles el desayuno y tiene una expresión de preocupación. Los hijos le preguntan qué le pasa y ella les responde:  ”No sé, pero he amanecido con el presentimiento de que algo muy grave va a sucederle a este pueblo”.

El hijo se va a jugar al billar, y en el momento que va a tirar una carambola sencillísima, el otro jugador le dice:

 ”Te apuesto un peso a que no la haces”. Todos se ríen, él se ríe. Tira la carambola y no la hace. Paga su peso y todos le preguntan qué pasó, si era una carambola sencilla. Y él contesta: “es cierto, pero me he quedado preocupado de una cosa que me dijo mi madre esta mañana sobre algo muy grave que va a suceder a este pueblo”.

 Todos se ríen de él, y el que se ha ganado su peso regresa a su casa, donde está con su mama, feliz con su peso y le dice: “Le gané este peso a Dámaso en la forma más sencilla porque es un tonto”.

¿Y por qué es un tonto?

Porque no pudo hacer una carambola sencillísima, según él preocupado con la idea de que su mamá amaneció hoy con la idea de que algo muy grave va a suceder en este pueblo.

Y su madre le dice: No te burles de los presentimientos de los viejos porque a veces salen.

Una pariente que estaba oyendo esto y va a comprar carne y le dice al carnicero: ‘Deme un kilo de carne’, y en el momento que la está cortando, le dice: Mejor córteme dos, porque andan diciendo que algo grave va a pasar y lo mejor es estar preparado’.

El carnicero despacha su carne y cuando llega otra señora a comprar un kilo de carne, le dice: ‘mejor lleve dos porque hasta aquí llega la gente diciendo que algo muy grave va a pasar, y se están preparando y comprando cosas’.

Entonces la vieja responde: ‘Tengo varios hijos, mejor deme cuatro kilos…’

Se lleva los cuatro kilos, y para no hacer largo el cuento, diré que el carnicero en media hora agota la carne, mata a otra vaca, se vende toda y se va esparciendo el rumor.

Llega el momento en que todo el mundo en el pueblo, está esperando que pase algo. Se paralizan las actividades y de pronto a las dos de la tarde.

Alguien dice: ¿Se ha dado cuenta del calor que está haciendo?
¡Pero si en este pueblo siempre ha hecho calor!
Sin embargo, dice uno, a esta hora nunca ha hecho tanto calor.
Pero a las dos de la tarde es cuando hace más calor.
Sí, pero no tanto calor como hoy.

Al pueblo todos alerta, y a la plaza desierta, baja de pronto un pajarito y se corre la voz:

‘Hay un pajarito en la plaza’. Y viene todo el mundo espantado a ver el pajarito.
Pero señores, dice uno siempre ha habido pajaritos que bajan aquí.
Sí, pero nunca a esta hora.

Llega un momento de tal tensión para los habitantes del pueblo, que todos están desesperados por irse y no tienen el valor de hacerlo.

Yo sí soy muy macho, grita uno. Yo me voy.

Agarra sus muebles, sus hijos, sus animales, los mete en una carreta y atraviesa la calle central donde todo el pueblo lo ve.

Hasta que todos dicen: ‘Si éste se atreve, pues nosotros también nos vamos’.

Y empiezan a desmantelar literalmente el pueblo. Se llevan las cosas, los animales, todo.

Y uno de los últimos que abandona el pueblo, dice: ‘Que no venga la desgracia a caer sobre lo que queda de nuestra casa’, y entonces la incendia y otros incendian también sus casas.

Huyen en un tremendo y verdadero pánico, como en un éxodo de guerra, y en medio de ellos va la señora que tuvo el presagio, le dice a su hijo que está a su lado: ¿Viste m’hijo, que algo muy grave iba a suceder en este pueblo?

Esto es lo que en sociología llaman “la profecía autocumplida” o “el efecto Pigmalión”.

Por eso:

· No hagas caso del rumor.
· No seas un instrumento para crear el caos.
· Lo negativo atrae a lo negativo
· Sé POSITIVO.
· Tratemos de construir con visión de futuro y no de destruir lo que tenemos.

“SI SEGUIMOS HABLANDO Y PENSANDO EN LA CRISIS, INDUDABLEMENTE ÉSTA SE HARÁ MÁS FUERTE“ PENSEMOS POSITIVAMENTE Y TRATEMOS DE MANTENER NUESTRAS MENTES SIEMPRE POSITIVAS, SI HEMOS LOGRADO SOBREVIVIR MUCHAS CATÁSTROFES Y HEMOS SALIDO SIEMPRE ADELANTE ¿POR QUÉ ESTRESARNOS AHORA?”

 * NOTA, Este articulo no es mio, no puedo citar la fuente por este motivo. Sea quien sea el autor le felicito sinceramente.

LA DIVERSION HA DE SER UNA OBLIGACION….

DAVID.cARRADINE[1]LA RISOTERAPIA DEBERIA CORRER A CARGO DE LA SEGURIDAD SOCIAL…

El liderazgo es fundamentalmente capacidad para dirigir. El líder bueno dirige bien porque entiende cuales son las claves del éxito de su organización. Estas claves han cambiado con el tiempo, en occidente, donde han tenido lugar fuertes cambios de mentalidad en la sociedad y en el mercado. La demanda creciente de responsabilidad social empuja hacia el cuidado ecológico, que en su vertiente social es respeto por la diversidad del personal y de sus formas de trabajar y aprender. La globalización empuja a encontrar nuevas y más complejas estrategias, para poder competir en mercados y condiciones diversas. La democratización y los tiempos de paz de las últimas décadas (que algunos nostálgicos intentan quebrar con llamadas alarmistas a la “guerra contra el terrorismo”), han propiciado una nueva consciencia del bienestar, la salud y del significado que cada quién quiere dar a la vida.

Por ello hoy por hoy, los líderes de organizaciones necesitan ser diestros en tres formas de liderazgos diferenciadas:

Liderazgo personal o liderazgo de sí mismo. Aquí el líder es capaz de dirigir su vida con significado. Un significado propio que le lleva a su autenticidad. La persona cuenta con un propósito superior, no necesariamente religioso, por el que sabe que vale la pena luchar. No se asusta del esfuerzo porque todo su ser está alineado hacia su objetivo vital y esto le da una fuerza poderosa. Como decía Victor Frankl, “lo que el hombre realmente necesita no es vivir sin tensiones, sino esforzarse y luchar por una meta que le merezca la pena”. Aquí la palabra clave es espiritualidad. Podemos decir que el líder está en contacto con su espiritualidad, que es la grandeza de ser humano o de existir.

Liderazgo estratégico: El líder destaca aquí por su capacidad de crear planes y objetivos, que suponen importantes desafíos, con riesgos altos, donde se atan fines, maneras y medios. El líder lleva a cabo la dirección estratégica que requiere de su habilidad de tomar decisiones bien pensadas. En palabras de un militar, el Coronel W. Michael Guillot, USAF, “de esa manera, la dirección estratégica puede definirse como la habilidad de un experimentado líder superior, con sabiduría y visión para crear y ejecutar planes y para tomar las decisiones de consecuencias en un entorno estratégico volátil, incierto, complejo, y ambiguo. Aquí las palabras claves son experiencia y visión.

Liderazgo como coach: El líder aquí trabaja con equipos. Crea y sostiene una visión compartida, que pasa por conocer fortalezas, debilidades y el potencial de cada uno de sus colaboradores. El líder está pendiente de las conversaciones limitantes que obstaculizan la fluidez del trabajo. Las descubre e invita con contundencia a crear nuevas interpretaciones más posibilitantes. De esta manera el grupo está en constante aprendizaje y desarrolla nuevas formas de interaccionar con más eficiencia. El líder disfruta motivando y empoderando a sus colaboradores. También favorece el coliderazgo o liderazgo compartido, de forma que cada miembro se siente especial y único en algo que aporta a los otros, lo cual añade dignidad y sentido a su trabajo. Las palabras claves aquí son conversaciones y empoderamiento.

LAS VIEJAS COSTUMBRES SE LLAMAN AHORA COACHING

 

 

ALCANFOREROVIEJAS COSTUMBRES…

Nuestro amigo Adrian, HUMANO ESTRESADO, ha viajado a Japón. Desde allí me envía un correo cuando menos sorprendente.

“Mi querida Mara: estoy en Japón, conozco tu defensa a ultranza de la naturaleza y el medio ambiente y se que sabes mucho sobre rituales, magia y un montón de cosas más… por esto quiero contarte algo. Los arboles en Japón que presentan un tronco más grueso son los alcanforeros, pero para mi sorpresa no crecen en pleno bosque, sino en los abarrotados santuarios sintoístas de las pequeñas poblaciones y barrio periféricos. Se les considera arboles sagrados y es costumbre adornarlos con cuerdas, tazas u ornamentos de papel. Los turistas japoneses suelen acudir en tropel para visitarlos y ofrecer una oración silenciosa al espíritu del árbol, o simplemente para contemplarlos de cerca. En Atami, una hermosa población costera, muy cerca de Tokio, vi un ejemplar de alcanforero que es, de hecho, el segundo árbol mas grande del Japón. Aunque en la actualidad el santuario sintoísta en el que se encuentra esta en medio de dos vías de ferrocarril, es un lugar sagrado situado junto a una pequeña quebrada. Cuando llegué, me encontré con que el árbol se hallaba literalmente rodeado de infinidad de fieles sumidos en el más completo silencio. Según me dijeron, por cada vuelta que diera al árbol viviría un año más, entonces me regale una década adicional yendo en el sentido contrario de las agujas del reloj, tan solo para enterarme poco después de que la vueltas surtían efecto únicamente si se hacían en el sentido contrario. Apenas tuve el tiempo suficiente para deshacer el encanto y devolver mi esperanza de vida a la normalidad.

Esto que te cuento no es lo realmente importante, lo que te quiero decir es que hace unos meses yo no hubiese pensado en dar vueltas a un árbol con el fin de vivir más años, hace unos meses yo quería morir. Ha sido tu blog, tus correos desinteresados, la bondad que se transmite en cada línea que escribes la que me ha dado la ilusión suficiente para dar vueltas a un árbol. Y las daré tantas veces como sea necesario, porque ahora quiero vivir, creo en tus enseñanzas, han demostrado que funcionan, creo en tu método de entrenamiento en pensamiento positivo. Este viaje ha sido un regalo de mi empresa por haber cumplido los objetivos comerciales, pensar que estuve a punto de perder mi empleo, mi esposa y toda mi vida… Gracias, por todo

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Adrian Mediavilla

AHORA ENTIENDO EL MENSAJE DE MI PADRE

 

HOY ENTIENDO Y APRECIO DE VERDAD...

 

 

 

En respuesta a su artículo sobre el aprecio…

Hoy reproducimos íntegramente el correo que nos ha enviado Elena desde Buenos Aires.“Quiero darle las gracias porque su artículo me ha ayudado a entender mejor a mi padre. Aprecio es una palabra que no utilizamos con frecuencia las personas de hoy, nuestro mayores por el contrario parecen conocerla muy bien. El aprecio es sin duda el manantial del valor que permitió a los soldados en la Segunda Guerra Mundial entrar en los edificios en llamas mientras que los demás huyen fuera. ¿Qué otra cosa podría capacitarlos para hacer eso una y otra vez’ La gloria no; el dinero , tampoco. Ni siquiera la obligación. Solo hay una cosa que podría explicarlo de un modo realista; en sus corazones tenía que haber en certeza un profundo aprecio por la vida en general, y por las personas en particular. Este amor, tanto como su valentía física, es el motivo de que los consideremos héroes.Fue el aprecio el que capacito a mi padre para hacer su trabajo durante la Guerra. Mi padre tenía un amor por la vida y un aprecio por las personas extraordinarias, y eso le dio la paz mental y el optimismo que necesitaba para ser capaz de desactivar bombas. Durante los bombardeos de Londres, se montaba sobre bombas de 220 kilos y las desarmaba cuidadosamente. Ese no es un trabajo para una persona miedosa.

Tenía esa capacidad que siempre viene con el profundo aprecio de la vida, la capacidad de ver el mundo como un lugar bueno, aunque estuviera sentado encima de una bomba.
Después de la guerra continuo con su audacia ante la muerte. A veces me decía cuando salía el tema “Igual que uno se va al cielo o no ocurre nada, ¿Y cómo puede uno tener miedo de nada?
Mi padre nunca eludió una misión, por peligrosa que fuera, principalmente debido a su cariño y aprecio por los hombres de su unidad sea esta una unidad militar, familiar o de cualquier tipo donde haya vida.

La audacia de mi padre no desapareció después que tuvo un gravísimo derrame cerebral y se vio obligado a continuar viviendo a la sombra de la muerte. El derrame lo dejo incapacitado, pero aprendió a valorar otro tipo de cosas y murió APRECIANDO A LA VIDA. Ahora lo entiendo todo.

Detesto que este muero. Daría todo el dinero que tengo por poder decirle que ahora entiendo su mensaje de vida.

Pero tengo la fantástica suerte de haber tenido un padre que lleno de sentido mi vida. La realización que me enseñó es posible, el camino de satisfacción sin miedo por el que camino es mi herencia. Para mi vale una fortuna. Lo es todo.

Mara, gracias por ayudarme a entender…”

 

Elena Arias desde Buenos Aires- Argentina.

MIEDO Y APRECIO SON IMCOMPATIBLES MENTALMENTE…

LOS MIEDOS SE VAN SI OFRECES "APRECIO"...

EL ANTIDOTO CONTRA EL MIEDO… ES EL APRECIO.

Los seres humanos sólo tenemos dos sentimientos esenciales, primordiales; miedo y amor. El miedo nos impele a sobrevivir, y el amor nos capacita a progresar. Este par de sentimientos complementarios ha sido la fuerza impulsora de la historia humana.

El miedo es producto del cerebro reptil, grabado en todas las fibras de nuestro ser, y el amor es producto del cerebro superior neo cortical, donde residen el espíritu y el intelecto. Así pues, el baile del espíritu con el reptil, el movedizo equilibrio entre el neocortex y el cerebro reptil, es el baile del miedo con el amor.

Para ser feliz, el amor debe dirigir este baile.

Para el amor, con todo lo que hablamos de él, sigue siendo un término amorfo, con muchos significados, algunos muy contradictorios. Algunas personas, por ejemplo, equiparan el amor con el sentimiento de deseo, mientras que otras lo consideran satisfacción. Amor puede significar amor romántico, o uno muy diferente, el amor de un padre hacia su hijo. Los hijos tienen necesidades, y los padres necesitan ser necesitados, y ambos sentimientos los llamados amor.

Sin embargo, en la contienda de la felicidad, sólo hay un elemento especial del amor que importa realmente: EL APRECIO.

El aprecio es la forma más sublime y pura del amor. Es el tipo de amor que puede florecer aunque no sea correspondido. Es la forma de amor que irradia y se renueva, que no depende del afecto romántico ni de lazos familiares. Las personas que aprecian verdaderamente sienten lo mismo por el objeto de su aprecio esté presente o ausente. Aprecian aunque, según criterios objetivos, el objeto no sea digno de aprecio. El aprecio no pide nada y lo da todo.

Cuando uno entra en el estado activo del aprecio, ya sea algo tan corriente como un apuesta de sol o tan profundo como el amor en los ojos de un hijo, el mundo normal se detiene y comienza un estad de gracia. El tiempo puede quedarse detenido, o precipitarse como una cascada. Los sentidos se intensifican o se bloquean. Fluye la creatividad, el ritmo cardiaco se hace más lento, las ondas cerebrales se convierten en suaves ondulaciones, y desciende una exquisita calma sobre todo nuestro ser.

Y lo más importante, durante el aprecio activo, se suspende el acceso de los mensajes amenazadores, la angustia instintiva, desaparece EL MIEDO.

Es una realidad neurológica que el cerebro no puede encontrarse en estado de aprecio y en estado de miedo al mismo tiempo. Estos dos estados pueden alternarse, pero son mutuamente excluyentes.

Por lo tanto EL APRECIO ES EL ANTIDOTO CONTRA EL MIEDO.

22 DE DICIEMBRE…

LOTERIA DE NAVIDA

DIA 22 DE DICIEMBRE, DIA DE LA LOTERIA Y PARA MUCHOS EQUIVOCADOS DIA DE LA FELICIDAD.

Hoy estoy un poco cansada, y deseando que pase el día de la felicidad equivocada. Alguno de vosotros conocéis mi afición al mundo de la astrología. No se porque las personas confunden un astrologo con un vidente- estos no existen, os lo puedo asegurar- y siempre en estas fechas me preguntan en todas partes el numero ganador de la lotería. Esto me enfada, porque significa que estoy delante de personas equivocadas en la vida, todo aquel que pone como cimientos de su vida el dinero está condenado a no ser feliz. Y esto último es lo que me enfada, yo deseo y busco la felicidad.

A todas estas personas les digo lo mismo, CAMBIA TU LENGUAJE Y CAMBIA TU VIDA. Puesto que el habla consigo mismo es tan potente, es importare elegir esmeradamente las palabras. Si uno usa un lenguaje destructivo enloda su sabiduría y genera percepciones que pueden arruinar su vida. Pensar de forma continuada en que la suerte para cambiar tu vida depende de un boleto de lotería es perder tiempo en ser feliz, es no hablar de forma correcta consigo mismo.

Una buena regla es hablarse del modo como uno desea que le háblenlos demás. Muchas personas no se dejarían regañar jamás por otras, y sin embargo hablan consigo mismo como perros “estas gorda” eres un vago”… este suele ser el verdadero sistema de comunicación que tienen las ” alegres personas que me preguntan cuál es el número que va a salir premiado”.

Las personas que están atrapadas en el miedo suelen estar fijada en el lenguaje destructivo, y las personas que solo piensan en el dinero como forma de cambiar su vida son personas negativas consigo mismas. En sus conversaciones abundan “No se”, No puedo”, “No debo”, “No quiero”. Tienen a hablar de sus actos en voz pasiva, en lugar de voz activa. Además, hacen preguntas que piden respuestas negativas.

No obstante, he observado que cuando las personas comienzan a cambiar, también cambia el lenguaje. Desaparecen los negativos, las descripciones en voz pasiva son reemplazadas por otras en voz activa, y a las preguntas que piden un “no” ceden el paso a preguntas que inducen al sí.

El lenguaje sea interno o externo es poderosísimo. Así que desde este año me he propuesto no contestar a ninguna pregunta sobre la suerte económica y si intentar que esas personas se escuchen a sí mismas mientras me hacen la pregunta sobre el número premiado…

Les contare el resultado del experimento. Cuando menos se me presenta un día cargadito de expresiones positivas….

SER FELIZ ES UNA DULCE RESPONSABILIDAD

SER FELIZ ES UNA  GRATA OBLIGACION...

LA CLAVE DE LA FELICIDAD

Una de las cosas más sencillas y más eficaces que se pueden hacer para levantar el ánimo es simplemente mantener una expresión agradable en la cara. Esto se demostró en un estudio en que a la mitad de los participantes se les pidió que sujetaran lápices entre los dientes, lo cual les hacía la expresión parecida a una sonrisa, mientras que a los otros se les pidió que sujetaran los lápices entre los labios, lo cual creaba morros. A ambos grupos se les explicó una serie de chistes. El grupo con los lápices entre los dientes encontraron más divertidos los chistes.

Adrian, ahora sabes la clave de la felicidad. Sujeta un lápiz entre los dientes…

Mejora aún, usa las herramientas de la felicidad.

Todas las herramientas son de acción. Si uno pudiera obligarse a ser feliz, por pura fuerza de voluntad, sin hacer nada, no necesitaría las herramientas. He visto a personas tratar de hacerlos, pero no da resultado.

El miedo es demasiado fuerte. Miedo, miedo, miedo, siempre miedo.

Piensa en estas cosas: la tensión racial, lo enfrentamientos tribales, la hostilidad religiosa, la política de oficina, las puñaladas por la espalda, los conflictos sexuales, la violencia de las bandas callejeras, las contiendas internacionales, la envidia, los celos, la codicia, el odio, la intolerancia, la guerra. En el fondo, todas estas cosas tienen su origen en el miedo; miedo a no tener suficiente, miedo a personas que son diferentes, miedo a la dominación, miedo a no ser o no valer lo suficiente, miedo a las ideas, miedo al amor, miedo al amor, miedo a la vida.

¿Cuántas de estas cosas tienen lógica? ¿Cuántas son razonables? ¿Inevitables? Ninguna. Les puedo asegurar que ninguna.

Si lográramos superar el miedo, qué mundo tendríamos.

Es hora de intentarlo. Comienza por ti mismo Adrian. Ésa es la única manera de comenzar cualquier cosa.

Aprende a usar las herramientas de la felicidad. Ellas pueden cambiar tu vida. Ahora te toca a ti.